Empresas de distintos rubros confían en nuestro acompañamiento para ordenar su operación y definir el siguiente paso.
Rediseñamos el flujo de órdenes de trabajo y redujimos los tiempos muertos entre áreas. El equipo de planta pasó de apagar incendios a planificar la semana con antelación.
Acompañamos la apertura de dos nuevas líneas de distribución en el interior. Definimos metas por canal y un tablero de seguimiento que hoy usan en la reunión semanal de gerencia.
Detectamos cuellos de botella en el despacho de mercadería y propusimos cambios de proceso que se implementaron en menos de dos meses. La rotación de personal también bajó.
Trabajamos con socios y mandos medios para transparentar prioridades y definir indicadores comunes. Hoy las reuniones de dirección duran la mitad y se toman decisiones más rápido.
Construimos un plan a tres años con foco en rentabilidad por obra y desarrollo de mandos intermedios. La empresa dejó de depender de decisiones de un solo dueño.
Ordenamos el proceso de abastecimiento de insumos y generamos ahorros que se reinvirtieron en maquinaria. El cambio fue posible porque el equipo se involucró desde el diagnóstico.